Rendimiento funcional

Medidas del rendimiento funcional de las oposiciones fonológicas en español de México


A partir de la obra de los lingüistas del Círculo de Praga se difundió el valor de la medida del rendimiento funcional de las oposiciones que estructuran el sistema fonológico de una lengua. Esta medida, como la propusieron los integrantes de ese grupo y la adoptaron André Martinet y Emilio Alarcos Llorach (por citar los dos antecedentes de esta exploración) consiste en contar y sacar los porcentajes de frecuencia de las oposiciones entre fonemas que dan lugar a una distinción de significados.

La medida del rendimiento funcional puede consistir en varios procedimientos, discutidos por diferentes autores, citados en la bibliografía, aunque no de manera exhaustiva; el que hemos seguido consiste en contar el número de pares mínimos efecto de cada oposición fonológica en un corpus. Un par mínimo es aquel formado por dos palabras que difieren entre sí únicamente por la oposición entre dos fonemas, por ejemplo: mata y mapa, casa y cara, o casa y caso. Otras medidas consideran la frecuencia de aparición de cada fonema en diferentes entornos consonánticos y vocálicos en la palabra, como en los cálculos de Robert D. King (1967) para el alto alemán moderno, el antiguo islandés y otras lenguas.

Para calcular esas medidas en el español de México (pero pueden considerarse válidas para todo el español), tomamos el texto completo del Diccionario del español de México como corpus y llevamos a cabo una medida de la frecuencia de aparición de todos los pares mínimos que se forman en el texto.

Es verdad que un cálculo correcto supone una previa transcripción fonológica de cualquier corpus. Pero también es verdad que no disponemos de un corpus de esa clase, con un tamaño suficiente como para que los cálculos alcancen un grado adecuado de representatividad. Por ello, los cálculos que aquí se presentan se basan en grafías, no en fonemas, pero tuvimos cuidado de distinguir los usos de la letra <c>  para los fonemas /k/, /θ/ y /s/ -pensando en el español nacional de España- y /k/ y /s/ para los españoles americanos, así como <qu> para /k/ ante <e, i>.

Los cálculos se hicieron de dos maneras: primero, tomando en consideración exclusivamente la nomenclatura del DEM, es decir, la lista de vocablos que sirven de entrada. El probable efecto de este cálculo sobre las medidas es que varíen los resultados, si se considera que la nomenclatura no toma en cuenta la flexión y la derivación de las palabras. Pero después tomamos en consideración todo el texto del DEM, es decir, la totalidad de sus artículos, lo cual ofrece textos completos, con sintaxis plena y referidos a una buena parte de la experiencia de la vida de los mexicanos (aunque hay que tomar en cuenta que el texto, por su naturaleza, puede representar a la baja los morfemas de tiempo verbal y sufijos como el diminutivo); por eso sostenemos que esta otra medida supera la anterior limitación y ofrece una interesante representación de toda la lengua. Como se ve en las tablas que  siguen, el primer cálculo dio como resultado 121,636 pares mínimos; el segundo 857, 888 pares mínimos.

Si se comparan los rendimientos funcionales de las vocales entre sí, los resultados son, en cuanto a vocablos en la nomenclatura:

 

Oposición

Frecuencia total

Porcentaje

a/o

1,571

2.583%

a/e

1,482

2.437%

a/i

1,145

/td>

1.883%

e/i

 960

1.578%

e/o

 633

1.041%

e/u

 400

0.745%

i/o

 453

0.687%

a/u

 418

0.658%

o/u

 138

0.597%

i/u

 383

0.227%

 

En cambio, medidos los rendimientos funcionales de las vocales en todo el texto, los resultados son:

                                              Oposición

Frecuencia total

Porcentaje

a/o

12,790

2.982%

a/e

  9,048

2.109%

a/i

  6,649

1.550%

e/i

  6,421

1.516%

e/o

  6,504

1.497%

i/o

  4,966

1.158%

a/u

  3,126

0.729%

e/u

  2,853

0.665%

i/u

  2,746

0.640%

o/u

  1,836

0.428%

También a manera de ilustración, si se considera el rendimiento funcional de tres oposiciones gráficas (letras <c>, <s> y <z>), correspondientes a los fonemas castellanos θ/s y, en el caso del español mexicano, a meras oposiciones ortográficas, puesto que todas esas letras corresponden al fonema /s/, los resultados dan lugar también a sugerentes elucubraciones.

Por vocablos de la nomenclatura:

oposición

frecuencia

porcentaje

c/s

136

0.224%

s/z

 38

0.062%

c/z

 19

0.031%

 

Por palabras en todo el texto:

oposición

frecuencia

porcentaje

c/s

756

0.176%

s/z

218

  0.051%

c/z

  89

0.021%

 

En cuanto al dialecto castellano moderno, que da lugar al español nacional de España,  hay que sumar los tres resultados de las oposiciones, que dan 193 ocurrencias y 0.317 de porcentaje, y 1,063   con un porcentaje de 0.248 respectivamente, un rendimiento funcional bajo. Uno y otro hecho revelan hasta qué punto la falta de distinción entre, por ejemplo, casar y cazar, cazo y caso, cocer y coser, entre otras parejas, es tan débil en cuanto a su rendimiento funcional, que explica por qué la indistinción mexicana e hispanoamericana entre s/θ no constituye un obstáculo para entendernos en español, aunque lo sea para lograr una buena ortografía.

La investigación fue obra de Luis Fernando Lara, Alfonso Medina Urrea y Héctor Torres.


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